Cinco años de Covid (III)
Santos Induráin y Rafael Sánchez Ostiz: Lo que aprendimos en la pandemia
La responsable de Salud en la época de la Covid-19 y el presidente de la asociación de residencias ANEA se reencuentran cinco años después en Diario de Navarra y recuerdan las vivencias y dificultades de aquellos días.

Actualizado el 10/03/2025 a las 08:26
Cinco años del capítulo más negro de la historia reciente, dos gestores que fueron piezas clave en el campo de la salud y de las residencias y un café para revivir lo que no debemos olvidar. La exconsejera socialista de Salud, Santos Induráin, y el presidente de la asociación de Entidades Asistenciales de Navarra (ANEA), que entonces agrupaba el 50% de las plazas en residencias, Rafael Sánchez Ostiz, aceptan reunirse en Diario de Navarra. O más bien, reencontrase. Es la primera vez que ambos coinciden desde la pandemia. La cita tiene lugar en la sede del periódico. Cordiales en el saludo, política y gestor de residencias inician un diálogo sobre una etapa vivida con angustia y el aprendizaje de aquella tempestad. Durante hora y media hora, el tiempo queda suspendido entre el hoy y el ayer. Emergen a lo largo de la conversación palabras tan familiares entonces como borradas hoy por una memoria que tiende a olvidar el dolor: desescalada, nueva normalidad, cierres perimetrales, EPIs…
Santos Induráin (Uztárroz, 1959) llega a la cita puntual. Hoy jubilada, saca más partido a aficiones como el pádel y el monte, aunque la inquietud por lo sanitario sigue en su agenda. Rafael Sánchez Ostiz (Pamplona, 1962), en cambio, lo hace como recién elegido presidente de CEAPs, la principal patronal de las residencias a nivel nacional. Ambos convinieron en que la llegada de la pandemia y, en especial los sombríos primeros días y semanas, superó con creces cualquier previsión. “No estábamos preparados”, reconocen sin tapujos.
En el intercambio de puntos de vista, Sánchez Ostiz reitera palabras como “dolor”, “miedo” e “incertidumbre”. Reconoce que aún persiste el sentimiento “de abandono ” por parte del sistema sanitario y de una sociedad que no les brindó ningún aplauso desde los balcones pese a cuidar “ a las personas más vulnerables”. E, incluso, denuncia lo que considera un injusto señalamiento a las residencias como “causantes” de los fallecimientos. Se calcula que unos 450 residentes fallecieron por Covid confirmada o síntomas compatibles durante la pandemia.
Mientras, la exconsejera de Salud recalca que “hubo que tomar decisiones duras y difíciles para salvar vidas”, subraya que “hubo consenso” en las medidas y, en su discurso, destila “orgullo” por el conjunto de la gestión que se hizo en Salud y muestra el agradecimiento al equipo que la acompañó.
ERRORES Y APRENDIZAJES
En este café a dos voces queda sellado que ‘a toro pasado’ es fácil ver los errores. Y sin culpar a nadie, alguno sale a la luz.
_“Imagino -se dirige Sánchez Ostiz a Santos induráin- que estarás de acuerdo en que una de las limitaciones que hubo al afrontar la pandemia es que no había pruebas diagnósticas (test). Si no puedes diagnosticar, difícilmente puedes tratar. Las pruebas diagnósticas llegaron tarde, cuando el virus estaba ya dentro de las residencias, extendido. Si hubiésemos tenido antes pruebas diagnósticas hubiésemos podido aislar antes y diferenciar a las personas sanas de las enfermas, derivar y tratar…”
_ “Es verdad, Rafa, que no esperábamos esa pandemia. Antes las había habido y ya nos había amenazado el virus del Ébola, la gripe aviar... Incluso nos habíamos preparado para ellas, pero no llegaron. Quizás teníamos esa falsa confianza y los países no estábamos preparados en cuanto a la disponibilidad de test de diagnóstico y medias de protección de cara a la magnitud de lo que nos llegó... Sin embargo, una vez que pudimos aprovisionarnos se hizo un esfuerzo tremendo en la detección, en la atención, en los protocolos de seguimiento, y, una cuestión, Rafa, muy importante, como fue la priorización de las personas por su vulnerabilidad, algo que tuvimos también muy en cuenta en el proceso posterior de vacunación”.
Pero en la conversación entre Sánchez Ostiz e Induráin también hay palabras de reconocimiento hacia la labor del otro.
_“Tanto el Gobierno de Navarra como el departamento de Salud estuvisteis allí -subraya Sánchez Ostiz-, cerca de los problemas y poniendo todo lo mejor que podíais. Y eso no se olvida”.
_“Fue un triunfo colectivo y un trabajo en equipo -reconoce Induráin-. No era un centrarse cada uno en lo suyo o en las críticas, sino un qué hacemos de manera conjunta para que esto vaya mejor".